SEAMOS MEJORES MAESTROS: 6 a 12 de Enero 2020 - Historia y Ayuda Teocrática

Historia y Ayuda Teocrática

Proporcionar ayuda en forma de SUGERENCIAS para las participaciones en forma de comentarios o asignaciones en las reuniones de los Testigos de Jehová, la información presentada aquí no se pretende reemplazar a la proporcionada por el “esclavo fiel y discreto”, más bien, solo ayudar y motivar la preparación para las reuniones, también encontrará datos sobre nuestra historia. LEA A DIARIO LA PALABRA DE DIOS, LA SANTA BIBLIA.

jueves, 28 de noviembre de 2019

SEAMOS MEJORES MAESTROS: 6 a 12 de Enero 2020

Discurso: ¿Por qué debemos confesar nuestros pecados, y a quién?




Discurso (5 mins. o menos): w16.01 25, 26 párrs. 12-16. Título: ¿Por qué no debería preocuparnos que en los últimos años haya más hermanos que toman del pan y del vino en la Conmemoración? (th lecc. 6).

Hasta hace poco, la organización editaba el Anuario de cada año, en el que se declaraba los hechos importantes del año pasado, así como los totales, y cuando revisábamos esas cifras, siempre nos llamaba la atención la que decía la cantidad de los participantes de la conmemoración, y nos asombrábamos cuando veíamos que la cifra aumentaba cada año en vez de disminuir, ¿Deberíamos preocuparnos por eso?, la respuesta es no, y vamos a ver las siguientes razones por las cuales decimos eso.
Primeramente, Jehová conoce a los que le pertenecen, y por tal motivo, la cifra de los hermanos que participan del pan y del vino no sirve para calcular cuántos ungidos quedan en la Tierra, ya que algunos que los participan creen equivocadamente que son ungidos, ya sea porque sufren de problemas mentales o emocionales, y también algunos que participaban, con el tiempo dejaron de hacerlo.
Segundo, tiene que ver con lo que dijo Jesús en Mateo 24:31, dicho en otras palabras, en los últimos días todavía quedarían vivos algunos de los cristianos ungidos por toda la Tierra cuando Jesús venga para llevárselos al cielo.
Tercero, Jehová es el que decide en que momento escoge a los ungidos, después de la muerte de Jesús, se comenzó a elegir a los ungidos empezando con la fiel congregación cristiana, pero con el tiempo muchos que afirmaban ser cristianos no lo eran, y en estos últimos días, Dios sigue escondiendo a personas para que sean ungidos, teniendo presente lo que dice en Romanos 9:11, que Jehová es libre para escoger como y cuando a quien considere digno y nadie debe cuestionarlo.
También, hay un factor que debemos tener en cuenta, y es que no todos los que tienen la esperanza de ir al cielo son parte del “esclavo fiel y prudente”, así como en el siglo primero Jehová y Jesús usaron a un número reducido para dar alimento espiritual a su pueblo, lo mismo ocurre hoy en día.
Entonces queridos hermanos, no debemos preocuparnos al ver la cifra de los participantes de la conmemoración, ya que, como hemos visto hoy, Jehová conoce a los que le pertenecen, que todavía habrá ungidos durante los últimos días y que él puede decidir en qué momento escoge a los que servirán como reyes y sacerdotes en cielo.


Seamos mejores lectores y maestros (10 mins.): Análisis con el auditorio. Ponga el video Cómo mostrar amabilidad y empatía y analice la lección 12 del folleto Maestros.

Lección 12: Mostrar amabilidad y empatía. Transcripción



El apóstol Pablo les escribió a los cristianos de Tesalónica, “los tratamos con amabilidad, como cuando una madre amamanta y cuida con ternura a sus hijos. Así que, por el tierno cariño que les teníamos, estábamos decididos a darles no solo las buenas noticias de Dios, sino también nuestras vidas, pues llegamos a amarlos mucho”, Pablo los quería, y sus hermanos lo sabían por la manera en que les hablaba, por eso su enseñanza era tan eficaz.
Así que si la gente siente que usted se interesa por ellos, que no se limita a compartir información o a cumplir con una tarea, estarán más dispuestos a escuchar y actuar, ¿Cómo puede mostrar verdadera amabilidad y empatía?
Debe pensar en sus oyentes, por ejemplo, antes de ir a predicar, piense en problemas específicos que quizás le preocupen a la gente del territorio, en qué cosas creen, imagine cómo se sienten.
Al preparar un discurso, piense en los problemas por los que están pasando sus hermanos y en maneras de animarlos, luego use palabras que animen, consuelen y fortalezcan a sus oyentes. Nunca hable con desprecio ni de las personas ni de sus creencias, cuando hable con los mayores o con las autoridades, diríjase a ellos con respeto. Veamos a un hermano dando un discurso. ¿Demuestran sus palabras que siente empatía?:
“La teoría de la evolución es muy popular hoy. ¡Pero parece mentira que personas tan inteligentes crean una teoría tan ilógica! Muchos la creen solo porque la ‘gente instruida’ la cree, incluidos muchos científicos, ¿Cómo podemos ayudarlas a pensar por sí mismas y que vean lo ridícula que es la evolución?”
Si alguien del auditorio creyera en la evolución, ¿Cómo se sentiría?, démosle al discursante otra oportunidad, ahora lo hará con más empatía:
“La teoría de la evolución es muy popular hoy, pero ¿Por qué tanta gente la acepta? A lo mejor se la enseñaron en la escuela, quizás nunca les enseñaron otra alternativa, ¿Cómo podemos ayudarlos a analizar los hechos por sí mismos?”
En esta ocasión el orador no ofendió a nadie por sus creencias, sin embargo, planteó unas preguntas para hacer pensar al auditorio en otros hechos, ¿Qué más puede mostrar amabilidad y empatía? El tono, no sólo lo que se dice, sino cómo se dice, un tono de voz agradable con gestos y expresiones faciales adecuados muestra interés sincero.
Veamos a una hermana predicando de casa en casa, ¿muestra interés con su forma de hablar?:
“-Lo siento, ahora no tengo tiempo. Mi madre acaba de morir y ahora vamos a organizar los preparativos del funeral.
-Lo siento, duele mucho perder a un ser querido, cuando yo perdí a mi madre hace unos años, leí unos textos de la Biblia que me ayudaron mucho”
Aunque no hubo nada de malo en lo que dijo la hermana, le faltó amabilidad y empatía, démosle otra oportunidad:
“-Lo siento, duele mucho perder a un ser querido. Cuando yo perdí a mi mamá hace unos años, leí unos textos de la Biblia que me ayudaron mucho. Algunos textos están aquí. Pero, quizás los podamos leer juntas otro día”
La hermana dijo exactamente lo mismo, pero esta vez habló con sentimiento y obtuvo un mejor resultado, si usted habla desde el corazón mostrará que se preocupa por los demás, pero procure no sonar exagerado ni forzado.
Cuando lea un texto, trate de transmitir los sentimientos que se reflejen en él, pero no atraiga la atención hacia usted mismo.
Así que, si piensa en sus oyentes, elige con cuidado sus palabras y muestra interés; animará, consolará y fortalecerá a sus oyentes.

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